De los fogones salen los platos de la cocina de siempre, los que hacían las madres o las abuelas, sabores reconocibles con presentaciones sencillas.
Y de las brasas la esencia de los asados al más puro estilo serrano: las carnes limpias dispuestas (clavadas) en asadores (o pinchos) con sal gorda como único ingrediente sobre las brasas de leña de roble.
Es sencillo, intentamos proveernos de las mejores materias primas y las tratamos con el mayor respeto posible, sin más.
Sin duda la cocina es el corazón
del restaurante.

























